El escritor zaragozano Fernando Sanmartín presentó hoy su último libro de poemas, 'Infiel a los disfraces', un libro "muy pequeño" que incluye tres poemarios y que, según el propio autor, constituye "una declaración de principios".
El también escritor Adolfo Ayuso acompañó a Sanmartín en la presentación de libro, un acto que se celebró hoy en la sede de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), y con poco público invitado a petición del autor, quien señaló que "hay bodas que se celebran en la más estricta intimidad, y también funerales".
Fernando Sanmartín, que ha escrito otros libros de poesía como 'Manual de supervivencia: consejos inútiles' y 'Noches de lluvia en el embarcadero', publica por primera vez fuera de Aragón con 'Imprenta Sur'. Con esta editorial malagueña, fundada por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre en 1925, publicaron sus poemas, mediante la 'Revista Literal' los componentes de la Generación del 27.
¿Por qué se escribe poesía?, cuestionó Sanmartín, y recordó una frase de la película 'En la ciudad blanca', en la que un marino afirmaba que "soy un embustero que intenta decir la verdad", frase que para él define el acto de escribir poemas.
Se escribe poesía para "estar más cerca de las emociones", para "hacer visible lo invisible" o para "desempobrecernos en tiempos de crisis". Para Sanmartín, la poesía es "el inicio de una búsqueda de un mensaje que nos queremos desvelar a nosotros mismos".
La primera parte del libro es un poema de corte narrativo, con un componente amoroso y de búsqueda. Según Adolfo Ayuso, en él Sanmartín busca "a la mujer que está siempre ahí, pero que siempre se escapa, o se desfigura".
El segundo poemario se abre con un verso de Juan Gelman, "todo esto es verdad", y está compuesto por composiciones muy cortas, con influencia muy marcada del aforismo y del haiku, sin ser ninguna de las dos cosas, en que tratan cuestiones como la verdad, la certeza o el suicidio.
"Trozos de hielo asaetados por alfileres", definió Ayuso a estas composiciones, y dijo que sólo se puede pinchar un trozo de hielo si previamente se ha pasado el alfiler "por la calidez de la llama".
El último de los tres poemarios, dedicado a la ciudad de Zaragoza, está compuesto por una única composición "muy extensa, de las mejores que he escrito", añadió Sanmartín.
"Nadie podrá conocer una ciudad sin interrogarse a si mismo", recordó el autor citando al escritor portugués José Cardoso. Por eso, este poema trata sobre la ciudad de Zaragoza, pero también sobre Fernando Sanmartín dentro de la ciudad.