El propietario de la vaqueriza de Fuente Palmera (Córdoba), sobre la que un vecino ha emprendido varias acciones de protesta al considerar que su actividad es ilegal, ha recurrido todas las resoluciones administrativas de suspensión de la misma, por lo que aseguró que ninguno de estos actos administrativos tiene la condición de definitivo.
Según la información a la que ha tenido acceso Europa Press, el propietario, Antonio de la Rosa, ha remitido un escrito al Ayuntamiento de la localidad en el que asegura que Francisco Adame, el vecino que tiene su casa junto a la vaqueriza, tiene construida su vivienda "en terrenos catalogados como no urbanizable y que el uso residencial no está previsto en dicho terreno".
Asimismo, aseguró que "la ilicitud de la construcción y su uso residencial conlleva que sus vertidos no puedan tener un carácter ajustado a la normativa vigente, generándose por ello una afectación al medio ambiente".
INSPECCIÓN DE VAQUERIZAS.
De otro lado, Antonio de la Rosa asegura que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir comprobó que su vaqueriza no realiza vertidos al arroyo de La Plata sino a la red de alcantarillado, habiendo detectado, sin embargo que "los residuos se vierten desde otras explotaciones ganaderas". De este modo, insta al Ayuntamiento a que inspeccione el resto de las vaquerizas de la zona.
Por su parte, Francisco Adame ha presentado un escrito en el cual insta al Ayuntameinto de Fuente Palmera a que "tome medidas y se deje de darle rodeos a acometer el cierre de la instalaciones". Insistió en que la vaqueriza "está en zona rústica, al igual que la casa que tiene allí", y de hecho existen informes que así lo confirman.
Este vecino señaló que las instalaciones llevan en ese lugar desde 1992 "sin permisos, ni ningún tipo de licencias"; viviendo desde entonces, junto a su familia, una situación de "impotencia, ya que incluso teniendo un decreto de cierre de esta actividad por parte del Ayuntamiento y de la Delegación de Medio Ambiente de la Junta, no se cumple".
La Junta de Andalucía, tras la denuncia realizada el 31 de agosto de 2006 por este vecino contra el propietario de la explotación ganadera, acordó en una resolución, de febrero de 2008, la inmediata suspensión de la actividad "ante el riesgo de que se produzcan daños de carácter irreparable en el medio ambiente, en tanto que la actividad se ejerce de forma irregular, sin haberse sometido al procedimiento de Informe Ambiental que le era aplicable y, en consecuencia, sin la obtención de la oportuna licencia municipal, en la que se recojan las condiciones que garanticen el cumplimiento de la normativa ambiental".
En su denuncia, Adame apuntaba a la "existencia de vertidos de residuos de excrementos, causando una gran contaminación medioambiental" en el paraje del Arroyo de la Plata, donde se encuentra ubicada la vaqueriza.
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