El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha realizado hoy una visita al almacén centralizado de residuos radiactivos de baja y media actividad de El Cabril, en la que ha destacado las "formidables" medidas de seguridad de las instalaciones situadas en Hornachuelos.
Méndez ha asegurado a los periodistas que se ha llevado una impresión "muy positiva" de "una de las empresas con mayor capacidad técnica y de gran cualificación del mundo", y de trabajadores que tienen una "gran experiencia" para la gestión de residuos radiactivos de baja y media actividad.
Las medidas de seguridad que la Empresa Nacional de Residuos (ENRESA) adopta en relación al almacenamiento de éstos "no sólo son para el presente sino también para el futuro", por lo tanto su gestión "está en muy buenas manos en esta empresa pública", ha resaltado Méndez.
El dirigente sindical ha destacado que los residuos se gestionen por control remoto, por lo que los trabajadores no entran en contacto con ellos en ningún caso, sino que los manipulan a través de medios informáticos.
Méndez ha asegurado "que hay una gran garantía en la seguridad de la gestión de los recursos, tanto para el conjunto de la sociedad como para los propios trabajadores de El Cabril".
En este sentido, ha reiterado su opinión favorable de las instalaciones en su visita a esta empresa, de la cual reconoce que está ligada también a la salud, ya que también almacena residuos de medicina nuclear.
Acerca de la energía eléctrica, Méndez ha reconocido que se realiza "una actividad muy importante para el futuro del país, porque en España hay una gran dependencia energética, y todo lo que suponga avanzar en la garantía de suministro y de autonomía energética es asegurar el presente y el futuro en términos de desarrollo económico".
Por su parte, el presidente de ENRESA, José Alejandro Pina, ha puesto de manifiesto que la empresa está de enhorabuena porque ayer el Ministerio de Industria remitió el documento que autoriza poder empezar a explotar la celda 29, la estructura dedicada al almacenamiento de residuos de muy baja actividad.
Por ello, Pina se ha congratulado de que a partir de septiembre se empiecen a guardar los residuos de muy baja intensidad, "que es para lo que se ha construido".
El presidente de ENRESA ha asegurado que con esta aprobación "queda resuelta absolutamente la gestión de residuos radiactivos en España de baja y media actividad para los próximos cuarenta años", puesto que el diseño de las centrales está enfocado para este periodo.