La directora general de bienes culturales de la Consejería de Cultura, Guadalupe Ruiz, presentó hoy en Sevilla el restaurado Yamur de la Iglesia del convento de la Concepción del Pedroche (Córdoba) tras los trabajos de conservación a los que ha sido sometido esta pieza "de indudable valor histórico y patrimonial" en los últimos cinco meses por parte del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH).
La restauradora que se ha encargado del proceso, Ana Bouzas, explicó a Europa Press que este yamur, procedente de la antigua mezquita de la citada localidad cordobesa, es al parecer el "único" que se conserva en Andalucía junto al de San Martín de Lucena, también en Córdoba, si bien precisó que la Giralda, según los documentos gráficos que se conservan, llegó a tener uno "antes lógicamente de la cristianización", relató.
Un yamur es un elemento metálico (de bronce en el caso del restaurado) que remataba los alminares de las mezquitas islámicas y que comprendía en su estructura dos o más esferas colocadas en orden decreciente de abajo arriba, las cuales estaban atavesadas a su vez por un vástago que facilitaba su unión. Las esferas o manzanas representaban, de acuerdo con la cultura islámica, los tres estados en los que Alá se da a conocer (mulk o mundo material, malamuk o mundo imaginario y yarabut o mundo del poder).
Al respecto, añadió Bouzas que el yamur finalizaba en su parte superior "con una media luna" que con la cristianización fue suplido por otro objeto, en forma de banderín, que representaba al dedo de Dios.
En cuanto al proceso de restauración en sí, dijo que la primera fase del trabajo consistió en la documentación gráfica de la pieza "mediante radiaciones ultravioletas" que ponen al descubierto sus fisuras o imperfecciones. "Luego, procedimos al desmontaje de las esferas para su limpieza tanto mecánica como quimíca", precisó Bouzas, quien agregó que "las dos inferiores no hubo que tocarlas", a diferencia de la pequeña, la superior, "a la que se le realizó un soporte estructural para fijar la parte de arriba, que estaba rota".
Al hilo, concretó que el reforzamiento de esa tercera esfera "consistió en la creación de un soporte interior del mismo material de las bolas", a fin de evitar "la corrosión galvánica", a través de una "resina reversible" que puede sustituirse por otro material.
Así, comentó que las patologías que presentaba el latón de las tres esferas consistían en "depósitos superficiales, tinciones de hierro y deposiciones volátiles", además de diversas deformaciones, tales como "elementos doblados, pérdidas volumétricas, oxidación del metal, piezas desplazadas, grietas, fisuras y micro fisuras".
La intervención en el Yamur del Pedroche, de 2,20 metros de altura y caracterizado por la cruz que lo remata --en lugar de la media luna--, se inició el pasado mes de enero tras la certificación por parte del IAPH de su valor patrimonial y del estudio realizado sobre el informe elaborado por el Departamento de Conservación de la Delegación Provincial de Cultura de Córdoba.
El equipo encargado del proceso ha estado formado por el director del IAPH, Román Fernández-Baca; el jefe del Centro de Intervención del citado centro, Lorenzo Pérez del Campo; la química del Laboratorio de Análisis, Auxiliadora Gómez; el fotógrado encargado del Laboratorio de Técnicas de Exámenes, Eugenio Fernández; el historiador del Centro de Intervención, José Luis Gómez, y el restaurador del Área de Conservación Preventiva, Raniero Baglioni, además de la ya citada Ana Bouzas.