Técnicos del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Baena (Córdoba) están realizando dos rondas de inspección diarias, por la mañana y la tarde, para así controlar cualquier cambio registrado en las hasta ahora siete casas, dos de ellas desalojadas, afectadas por la aparición de grietas, causadas, al parecer, por la obra en un solar colindante.
Según dijeron hoy a Europa Press fuentes municipales del Consistorio baenense, dichas inspecciones en la calle Calderos han servido para comprobar que, "afortunadamente, no han aparecido nuevas grietas ni han cobrado mayor dimensión las ya existentes, tanto en las viviendas como en la vía pública, como así lo prueban los testigos colocados al efecto".
Dichos técnicos también controlan en sus inspecciones el desarrollo de la citada obra, para la construcción por la empresa Jumillo, S.L. de una veintena de viviendas, a la cual se le ha otorgado "un permiso especial, puesto que en el periodo estival no se permite el trabajo por las tardes en las obras, para que en este caso no se interrumpan, salvo por la noche, las labores de refuerzo de los muros de las casas afectadas que dan al solar".
Teniendo en cuenta que hasta ahora sólo se ha procedido al vaciado de una parte de dicho solar, como paso previo a los trabajos de cimentación de las nuevas viviendas proyectadas, y puesto que el espacio de obra está rodeado por casas en tres de sus cuatro lados, los trabajos pendientes de excavación y retirada de tierra del solar serán simultáneos a los de refuerzo y apuntalación de muros de las viviendas.
Tanto el Ayuntamiento de Baena, como los vecinos afectados, que ya han puesto el caso en manos de un abogado y han encargado un informe técnico a un perito, están a la espera de que Jumillo, S.L. lleve a cabo tales trabajos, que buscan asegurar la estabilidad de las viviendas afectadas.
Esta es la razón por la que, de momento, ni los vecinos, ni el Consistorio baenense, llevarán a los juzgados a la promotora de la obra, a la que consideran responsable de los daños sufridos, mientras que la empresa los achaca a la inestabilidad del subsuelo por la presencia abundante de agua y no a la obra, que se ejecuta a espaldas de la calle Calderos, en la que se han abierto grietas, además de en las casas, también en el pavimento y han sufrido daños las canalizaciones públicas.